¿Qué está pasando? La Inspección Distrital 7A de Convivencia y Paz fijó esa fecha para ejecutar el desalojo solicitado por Sotrandes, empresa que reclama la propiedad sobre parte del suelo que hoy habitan cientos de personas.
Pero aquí no hay un lote vacío: hay un barrio construido durante años por familias trabajadoras que levantaron sus viviendas, redes de cuidado y formas de organización comunitaria ante la ausencia histórica del Estado.
¿A quién afecta?
– Entre 91 y 98 familias
– 173 niñas, niños y adolescentes
– 50 personas adultas mayores
– Cerca de 483 personas en total
Este no es solamente un conflicto jurídico sobre la propiedad, es una disputa sobre el modelo de ciudad que se está defendiendo.
¿Puede prevalecer el interés económico de una empresa sobre el derecho a la vivienda y a la permanencia de cientos de personas?
La ciudad no puede seguir tratándose como una mercancía. el suelo urbano tiene una función social y las decisiones sobre su uso tienen consecuencias humanas profundas.
Desalojar a la comunidad sin garantías reales de vivienda digna reproduce la desigualdad, la exclusión y la expulsión de quienes históricamente han tenido que construir ciudad por sus propios medios.
Alcalde: suspenda cualquier procedimiento de desalojo en El Remanso 1 y garantice una solución que priorice el derecho a la vivienda, la protección de la comunidad y la permanencia digna de las familias.
Los barrios construidos con la vida no se desalojan con un fallo.
