La escombrera guarda dentro de sí una de las fosas comunes más grandes del país. La Operación Orión, ejecutada entre el 16 y 17 de octubre de 2002 durante el gobierno de Álvaro Uribe, produjo la desaparición forzada de 105 personas según datos del Centro Nacional de Memoria Histórica (CNMH). Cientos de nombres se sumergen en el silencio de la Comuna 13.
No es un relato inventado, durante años las madres buscadoras han alzado sus voces pidiendo el cierre de esa zona. En 2015, Juan Carlos Villa, alias “Móvil 8”, confirmó ante Justicia y Paz que la escombrera había sido un centro de operaciones paramilitares donde asesinaban y enterraban a las personas que desaparecían. Finalmente, en 2024, las búsquedas se reanudaron y desde diciembre han comenzado a aparecer cuerpos.
La tierra, testigo silenciada, ahora habla.
De este clamor por justicia y verdad nació un símbolo: el mural “Las Cuchas Tienen Razón”, inspirado en la lucha incansable de las madres buscadoras y las víctimas de desaparición forzada. A través de éste se reclama memoria, se exige justicia y se denuncia la indiferencia y el negacionismo. Sin embargo, estos murales también han sido blanco de censura y vandalismo:
📍En Medellín, por orden del alcalde Federico Gutiérrez, se pretendía cubrir el mural ubicado en el deprimido de la Terminal del Norte, despojando a la ciudad de un espacio significativo para la memoria colectiva.
📍En Cali, un militar en retiro vandalizó uno de estos murales y amenazó con un arma de fuego a quienes intentaron confrontarlo, en un contexto en el que la Alcaldía de Alejandro Eder había anunciado previamente la intención de borrar los murales de la ciudad mediante un comunicado oficial.
📍En Ibagué, las autoridades locales interrumpieron la creación de otro mural, mientras un civil hostigaba a artistas que se encontraban en el lugar.
📍En Villavicencio, la Policía impidió directamente que se llevaran a cabo actividades en torno a la creación del mural.
📍En Bogotá, Josias Fiesco, militante del Centro Democrático, en compañía de otras personas, borró en horas de la noche el mural que representaba la memoria de las víctimas.
📍En Popayán, no solo fue vandalizado el mural construido como parte del apoyo a #LasCuchasTienenRazón. Recientemente, el Movimiento Nacional de Madres y Mujeres por la Paz ha denunciado que el mural que honraba a 589 menores reclutados forzosamente en el Cauca fue atacado con manchas negras, especialmente sobre la frase: “Uribe dio la orden” ¿Quiénes buscan borrar la verdad y silenciar la lucha contra el reclutamiento forzado?
Las Madres y Mujeres por la Paz reiteran su compromiso con la memoria y la justicia, exigiendo investigaciones diligentes y protección para las víctimas ¡Reclutamiento forzado nunca más! Conoce el comunicado 📌
Estos actos revelan cómo la memoria colectiva incomoda a quienes buscan silenciarla. “Respeto por nuestro dolor, la tierra comenzó a hablar. Ni perdón ni olvido”, claman las madres y personas buscadoras. Los murales, más que pintura sobre paredes, son un grito colectivo que rechaza la desaparición forzada, crimen de lesa humanidad.
Las luchas de las cuchas, las madres buscadoras, son un recordatorio de que la búsqueda de justicia trasciende. Mientras la verdad siga siendo incómoda, los murales seguirán hablando y con ellos, las voces de quienes nunca se deben olvidar.