“Estoy acostumbrado a matar negros guerrilleros en el Chocó”: sobre el perfilamiento racial y la violencia policial

octubre 21, 2026

La frase atribuida a un uniformado durante los hechos que rodearon la muerte de Donovan Balanta revela la urgencia de examinar el racismo y el perfilamiento racial al interior de la Fuerza Pública.

¿Qué significa que un agente del Estado hable de matar personas negras como una práctica habitual y vincule el color de piel con la sospecha de pertenecer a un grupo armado?

El racismo institucional no se expresa únicamente en insultos o tratos discriminatorios. También se manifiesta cuando los prejuicios raciales influyen en quién es considerado sospechoso, quién es objeto de violencia y a quién se le niega, en la práctica, la protección que el Estado está obligado a garantizar. En su Informe defensorial sobre racismo y discriminación racial en Colombia (2022), la Defensoría del Pueblo reconoce que el perfilamiento racial está relacionado con estereotipos y prejuicios que pueden operar a nivel individual, institucional y estructural.

La dimensión del problema también aparece en el informe de 2025 de la CIDH sobre Colombia: al referirse a denuncias de perfilamiento racial en procedimientos policiales, recoge un estudio según el cual el 60 % de las personas seleccionadas para requisas en espacios públicos tenía tonos de piel oscuros y las personas de piel más oscura tenían una probabilidad 14,6 veces mayor de recibir multas por parte de la Fuerza Pública.

El asesinato de Donovan Balanta exige esclarecer las circunstancias del procedimiento policial, las agresiones denunciadas y las responsabilidades individuales. Según los reportes de El Espectador y El Colombiano, varios uniformados fueron capturados en el marco de la investigación por su asesinato. También se examinan las presuntas agresiones, el uso de descargas eléctricas y la atención médica que recibió mientras estaba bajo custodia.

Pero también hay que investigar el posible componente racial de lo ocurrido. ¿Qué lugar ocupan los prejuicios raciales en el ejercicio de la autoridad cuando quien debe proteger la vida parece hablar de matar personas negras como algo habitual?

No basta con investigar las actuaciones individuales: es necesario examinar los mecanismos institucionales de prevención, denuncia y rendición de cuentas. ¡El perfilamiento racial no puede normalizarse como una práctica de seguridad ni quedar reducido a un problema de lenguaje!

La piel negra no es una sospecha, no es una amenaza y jamás puede ser una justificación para la violencia estatal. Donovan merece justicia y el país merece respuestas sobre el racismo allí donde el Estado tiene la obligación de proteger la vida.


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