Los resultados de las elecciones del 8M parecen ser una radiografía de quien domina y quienes apenas son toleradas en la política colombiana. En el papel nos hemos movido bien, superamos nuevamente la “cuota mínima” en las candidaturas y en discursos oficiales ya se habla de “paridad”. Pero parece ser que “la cuota mínima” se convirtió en el nuevo techo de cristal de las mujeres en la política colombiana.
De las 102 curules al senado solo 32 fueron ocupadas por mujeres, es decir que alrededor del 31%, por su parte, en la cámara de representantes 50 de las 183 curules quedaron en representación femenina, un poco menos del 28%.
Una vez más la realidad es contraria a la retórica de “paridad” que se ha tratado de promover desde hace algún tiempo, este panorama parece ser un mensaje que deja claro quien domina y quienes apenas logran ser permitidas o aceptadas en la política colombiana.
No es por accidente o porque los liderazgos femeninos no sean fuertes, la realidad es que hay barreras difíciles de romper para lograr a travesar las puertas del poder: los partidos siguen decidiendo quienes ocupan los espacios de poder.
Pues, aunque pareciera accidental, esa cifra es una decisión política. Proyectos que apuestan realmente por la paridad, como el Pacto Histórico explican buena parte de esas curules. Pues de 25 curules al Senado, con su lista cremallera se logró que 13 mujeres llegaran a esta corporación. En la Cámara de Representantes, su peso en Bogotá aseguro que la capital tuviera paridad y en el Valle, convirtiéndose en el partido que puso las 3 únicas mujeres en las 13 curules del departamento.
Si se revisa el mapa, la desigualdad parece agudizarse en territorios lejanos a la capital, exceptuado al Huila, donde 3 de 4 curules tienen representación femenina a diferencia de Arauca, Caquetá, Guainía, La Guajira, Santander, Guaviare, Putumayo, Vichada y Quindío en donde las mujeres no lograron quedarse con al menos una curul.
La cuota mínima, que se suponía que era el piso para la participación femenina en política, se convirtió en el nuevo limite invisible difícil de perforar, pues en un contexto electoral con estereotipos machistas, ese 30% establecido por la ley, parece ser el segundo techo invisible de la participación política de las mujeres, el primero lo atraviesan al interior de sus partidos, donde se decide quién va en posiciones visibles y quién queda de relleno.
Por eso es importante que desde el Congreso y desde la sociedad civil se siga trabajando y apostando por garantías reales que protejan la participación de las mujeres en política.
¡Sin las mujeres no hay democracia!
Refrencias :
Concilia2. (s. f.). ¿Qué es el techo de cristal y por qué es importante destruirlo? Concilia2.
El Feminismo. (s. f.). Qué es el techo de cristal: definición, ejemplos y características. ElFeminismo.com.
Fundación CIDOB. (2021, 31 de marzo). Los techos de cristal en los partidos políticos latinoamericanos. CIDOB.
Conceptos de la Historia. (2023, 20 de junio). Techo de cristal: el obstáculo invisible en el camino hacia la igualdad. Conceptosdelahistoria.com.
El Orden Mundial. (2025, 9 de marzo). ¿Qué es el techo de cristal? El Orden Mundial.
Radio Nacional de Colombia. (2026, marzo 9). Cámara de Representantes 2026–2030: así quedó la distribución de las 183 curules tras el preconteo electoral. https://www.radionacional.co/actualidad/politica/camara-de-representantes-2026-2030-asi-quedo-distribuida
