Entre Humos y Verdades: La gente en Villavicencio anda diciendo… 

junio 4, 2025

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En el caso específico de Villavicencio, el Decreto 070 de 2024, a través del cual se prohíbe el porte y consumo de sustancias psicoactivas (SPA) en toda la ciudad, le da legitimidad al actuar de la Policía, el cual no solo es desproporcionado, sino que también carece de un enfoque de género, así, este Decreto se constituye como una forma de control social y no como una herramienta para regular el espacio público.   

Este Decreto se ha traducido en una disputa por el uso del espacio público debido a que ha modificado las relaciones sociales y las dinámicas habituales de las personas, (sin importar si usan o no SPA),disputa que ha contribuido a la perdida de espacios culturales (toques de música, presentaciones de circo callejero, freestyle, entre otras), ya que, gracias a los estigmas y prejuicios, la Policía asocia estos espacios culturales con el uso de SPA, lo que les lleva a intervenir de manera desproporciona e intimidante, muchos de los cuales incluyen la participación de Grupos Operativos Especiales de Seguridad (GOES) o Ejército, siendo ésta, una forma de militarización del consumo. 

Las personas que usan marihuana en Villavicencio se encuentran el ojo público: por parte de la ciudadanía que carga con los estigmas y prejuicios sociales y de la Alcaldía, quienes juzgan y penalizan el uso de marihuana, igualando a las personas usuarias con las redes de microtráfico, lo que las convierte en blancos fáciles de la represión. 

El hecho de no poder usar el espacio de forma tranquila ha conllevado a que las personas usuarias promuevan estrategias de resistencia, algunas de esas son: recurrir a los recursos legales como la apelación de comparendos a través del conocimiento y apropiación de sus derechos, así mismo, el desarrollo de eventos, ferias y festividades celebradas y organizadas por la comunidad cannábica, son reflejo de la construcción de identidades de resistencia entorno a un sistema que reprime y criminaliza. 

La falta de regulación de las SPA solo hace que se repitan y profundicen los ciclos de violencia, el estigma y por supuesto, la exclusión social. 

Desde Justicia y Democracia no promovemos el consumo de SPA, nuestro objetivo es aportar a la creación de nuevas herramientas y discursos que contribuyan a la eliminación de la estigmatización de las personas usuarias 📣 


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