La Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ACNUDH) y la Defensoría del Pueblo han emitido alertas por el incremento del reclutamiento forzado de NNA, especialmente en la región del Catatumbo.
Durante una visita reciente a Tibú y Cúcuta, Scott Campbell, representante de ACNUDH en Colombia, denunció que al menos 36 menores han sido reclutados por grupos armados no estatales en lo que va del año, de los cuales un 23% son migrantes. También destacó que estos grupos utilizan redes sociales como TikTok y Facebook para atraerles a sus filas.
Por su parte, la Defensoría del Pueblo ha documentado 21 casos de reclutamiento forzado de menores entre enero y abril de 2025. La entidad ha emitido alertas tempranas exponiendo que la situación se agrava en un contexto de intensificación de la violencia en el Catatumbo, donde enfrentamientos entre el ELN y disidencias de las FARC han provocado también desplazamientos masivos.
No se trata solo de cifras alarmantes, sino de una violación sistemática a los derechos fundamentales de la niñez que exige una respuesta efectiva e integral.
A propósito del Día Internacional de la Objeción de Conciencia conmemorado el 15 de mayo, urge reflexionar cómo la militarización de la vida civil impacta directamente a NNA, especialmente en los territorios donde el conflicto armado sigue dejando familias incompletas, en medio de una guerra que no les pertenece, arrebatando vidas y sueños.
La objeción de conciencia es un derecho que cuestiona la imposición de la guerra como única forma para resolver conflictos y en este contexto, cobra mayor relevancia cuando vemos que NNA han sido reclutados forzosamente por actores armados. Las infancias deben ser protegidas y no expuestas a ningún tipo de violencia, exigimos condiciones reales de cuidado para garantizar los derechos de las infancias en todos los territorios.
