Entre Humos y Verdades: La gente en Ibagué anda diciendo… 

mayo 14, 2025

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En ocasiones, hacer uso de la marihuana en el público no representa tranquilidad, además reconocen que, puede ser incómodo para las demás personas que no son usuarias, a lo que se suma el estigma, uno de los factores que genera señalamientos y enfrentamientos con la Policía, lo que implica que en muchas ocasiones haya represión y sean víctimas de violencia.  

Hay una vigilancia latente por parte de la Policía… 

La presencia de la Policía es percibida como una amenaza, lo que muchas veces se traduce en un aumento de la probabilidad de que se desarrolle un conflicto, situación mediada por la omisión del debido proceso basado en la normativa vigente, la falta de diálogo, el uso excesivo de la fuerza y la destrucción de elementos personales imposibilitando el uso del espacio desde la tranquilidad.  

Esto está mediado por la persecución y el perfilamiento definido por características identitarias como la etnia, la identidad género, la orientación sexual, la edad, la pertenencia a algunas culturas urbanas y la vestimenta.  

Cuando se consume en grupo, se suele elevar el riesgo de enfrentamientos con la Policía. Algunos casos específicos se ha evidenciado el uso desmedido no solo de la fuerza, sino de la cantidad de elementos de la Policía desplegados contra un grupo de personas que está departiendo en un sitio público, éstos llegan en motocicleta y con camión o patrulla para amenazar a las personas con llevárselas, –según la Policía por vender-, a su vez se evidencia que en el proceso de requisa que realiza esta institución se usa el poder como mecanismo para humillar y denigrar. 

Hay una creencia generalizada que dicta que el uso de marihuana afecta de manera directa a quienes no la usan, pero… Se ignora a propósito que, cuando se hace uso de sustancias legales de manera excesiva como es el caso del alcohol, también pueden resultar afectadas otras personas, lo que conlleva a que acentúe la discriminación contra quienes no usan sustancias socialmente aceptadas.  

Por esa razón, las personas que usan SPA, optan por buscar estrategias para evitar confrontaciones con la sociedad y la Policía. Algunas de ellas son: fumar en la noche (sabiendo que están expuestas a robos y/o violencia sexual), así como hacer uso de éstas en sitios privados ¿Y eso está bien? Pues en realidad, esto solo hace que las personas se autoexcluyan y decidan no ocupar el espacio público para evitar los prejuicios y la estigmatización. 

Desde Justicia y Democracia no promovemos el consumo de SPA, nuestro objetivo es aportar a la creación de nuevas herramientas y discursos que contribuyan a la eliminación de la estigmatización de las personas usuarias 📣 


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